Si pagas el mercado de tu casa con la caja del negocio, y compras mercadería con tu sueldo, no hay forma de saber si el negocio gana o pierde. Separar las dos plata es la decisión financiera más importante y más barata que puedes tomar.
Por qué mezclar el dinero te hace daño
- No sabes cuánto gana realmente el negocio.
- Los gastos personales se esconden dentro de los gastos del negocio.
- Cuando necesitas un crédito, no puedes demostrar tus ingresos.
- Al contador o a quien te ayude con impuestos le entregas un desorden difícil de reconstruir.
Pasos para separarlas
- Abre una cuenta solo para el negocio. Todo lo que se vende entra ahí y todo lo del negocio sale de ahí. Si trabajas en efectivo, usa una caja o sobre solo para el negocio.
- Pon un sueldo fijo. Decide cuánto te pagas cada semana o cada mes y transfiérelo a tu cuenta personal en la misma fecha.
- No saques plata 'prestada' sin anotar. Si tomas dinero del negocio, anótalo como retiro o como parte de tu sueldo, no como un gasto del negocio.
- Paga los gastos personales desde tu cuenta personal. Ni siquiera una compra pequeña con la tarjeta del negocio.
Cuánto pagarte
Un punto de partida: primero cubre los gastos del negocio, luego págate un sueldo que alcance para tu presupuesto personal y deja el resto como reserva del negocio. Si el negocio no alcanza para pagarte, es una señal para revisar precios y gastos, no para tomar plata sin control. Lo desarrollamos en [cuánto sueldo pagarte como dueño](/blog/cuanto-pagarte-de-sueldo-como-dueno).
Cómo ordenar también tu plata personal
Una vez que tienes un sueldo fijo, arma tu presupuesto familiar con ese ingreso: renta, comida, colegio, salud, ahorro. Así sabes si lo que te pagas alcanza. Lee el [presupuesto familiar con la regla 50/30/20](/blog/presupuesto-familiar-regla-50-30-20).